martes, 9 de abril de 2013

Rusos (I) - Edward Rutherfurd

Los libros de Edward Rutherfurd siempre me han parecido la mar de interesantes: una novela histórica que cuenta la evolución de una ciudad / país a través de una serie de personajes históricos. Después de las buenas sensaciones que me dejo “Nueva York”, y gracias a una oferta del diario “El País”, pude hacerme con los dos volúmenes de “Rusos”, y hoy reseñaré el primero de ellos.

Generaciones entrelazadas

Como todos los libros de este autor, cabe destacar que, a partir de unos personajes base, estos irán teniendo descendencia y serán los que contaran la historia desde su propio punto de vista (en este caso, la historia de Rusia). Este libro lo componen 7 historias, que a continuación resumiré y escribiré una pequeña opinión, ya que cada una de ellas puede entenderse como un pequeño relato.

Bosque y estepa (Año 180)

Kiy es un muchachito con las preocupaciones propias de un niño de seis años: jugar y vivir aventuras. Este vive junto a su madre y a su tio, el cual le promete que le va a regalar un oso para que juegue con él. Pero el muchacho piensa que si sabe dónde puede atrapar el mismo el oso, ¿por qué no ir a por él? En el camino conocerá a un intrigante personaje que cambiará su vida.

Aquí entramos en contacto con la primera aldea de Russka, lugar donde se va a desarrollar buena parte de este primer tomo. Esta es una historia más bien sencillita, introductoria, y que da muestra del tipo de vida que se llevaba en aquella época: pequeños poblados autosuficientes y gran diversidad de etnias, que es uno de los puntos comunes a lo largo de toda la novela.

El rio (Año 1066 aprox.)

Cuenta la historia de Ivanushka, un muchacho hijo de un noble que quiere ser guerrero, pero cuyos padres no están de acuerdo, prefiriendo para el la retirada vida eclesiástica. Ivanushka emprenderá el viaje para ingresar como monje, pero a mitad camino cambiará de opinión y emprenderá una vida bien distinta.

Si bien no es una historia muy potente debido a que los personajes están muy encasillados (el padre que parece un ogro pero luego es un trozo de pan, el hermano vengativo…), sí que logra entretener durante todo momento siendo este relato mucho mejor que el primero yendo la novela en aumento.

El tártaro (Año 1237)

La historia comienza con la destrucción de la primera Russka, y la creación de la segunda. Una familia destruida por los mongoles llega a esta nueva ubicación al objeto de buscarse la vida. Una cruda historia familiar que se alargara durante casi treinta años y acabará con la creación de un monasterio, para hilar con posteriores historias.

En este relato aparece el primer personaje importante de toda la novela, Ghengis Khan, aunque digamos que solo es introducido para entender la situación del país en aquel entonces. La historia que se cuenta esta bien, pero los aficionados a Rutherfurd la encontraremos muy similar a algunas de otros libros.

El icono (Año 1454)

Una especie de interludio donde, entra en juego uno de los descendientes de los protagonistas de anteriores capítulos en la construcción de un icono, que tendrá graves repercusiones en el desarrollo del relato siguiente.

Como interludio de apenas diez página, no hace más que ofrecer una pequeña introducción de la vida en el monasterio y la construcción de un icono por parte de uno de los sacerdotes que moran en él.

Iván (Año 1552)

Protagonizada por los Bobrov, unos nobles venidos a menos que intentaran provocar el resurgir de su familia acercándose mucho al personaje histórico más fascinante de este primer tomo: Iván el Terrible. A lo largo de este relato veremos el porqué del sobrenombre de este rey.

Sin lugar a dudas, el relato más apasionante de todo el libro. Las intervenciones de Iván el Terrible ponen los pelos de punta, ilustrando perfectamente como debía ser el día a día en una sociedad regida por un hombre que, a pesar de querer una Rusia mucho mejor, utilizaba unos medios que podrían ser tildados de excesivos.

El cosaco (Año 1647)

En este relato se cuenta la historia de los cosacos, una etnia que ayudo mucho en la expansión y defensa de Rusia, pero que en esa época estaba empezando a ser denostada por los dirigentes del país ya que no le encontraban un uso, y las revoluciones que estos cosacos intentaban llevar a cabo.

Historia que, después de dar ya a ver en anteriores relatos como se la gastan los rusos en eso de la opresión al pueblo, se centra en una revolución real que, como muchas otras, no acaban de fructificar. Entretenido, y a destacar el personaje de “El Buey”, único por algo particular que aquí no os contaré.

Pedro (Año 1670)

Arina es una niña poco agraciada que además, no conoce a su padre. En ella se va a centrar la historia, y en la búsqueda del mismo, con telón de fondo la historia de Pedro, un díscolo rey que, a pesar de ello, marca un antes y después en la monarquía rusa. Su logro más sonado, la creación de San Petersburgo.

A pesar de estar bien, y tener una gran sorpresa a lo largo de la historia, solo Pedro el Grande hace que la historia sea mucho más amena, ocurriendo igual que en otros relatos: la historia es muy parecida a otros relatos de otros libros del autor.

Ficticios malos, históricos buenos

Como podréis adivinar por mis palabras, no creo que este sea el mejor libro de Rutherfurd. Es difícil que haya algún personaje de todo relato que marque, pero es que en este primer volumen no hay ningún personaje ficticio destacable, siendo meras caricaturas comparados con los dos grandes personajes históricos que aquí se presentan.

Además, las historias contadas sorprenden en contadas excepciones, siendo relatos poco creativos en este aspecto, haciendo que el libro solo tenga subidas de emoción puntuales cuando estos personajes históricos aparecen dentro de las historias.

No es malo, pero…

No es malo, pero sin lugar a dudas me parece el libro más regular que he leído del autor. Si bien es cierto que, abarcando un periodo de tiempo tan amplio no cabe la posibilidad de que en cada época se cuente un relato apasionante, creo que hay demasiados relatos que están por mero relleno, y aquellos más interesantes podrían haber sido estirados un poco más.

Eso sí, también pienso que en el siguiente volumen, donde saldrán personajes como Catalina la Grande, Lenin o Stalin, además de relatar las dos Guerras Mundiales que ha habido hasta ahora, será mucho más emocionante y el libro dejará un sabor de boca mucho mejor. Hasta entonces… se queda con un regular.

Lo mejor
  • Ivan el Terrible y Pedro el Grande
  • Es de lectura fácil y entretenida
Lo peor
  • No emociona en ningún momento
  • Relatos demasiado similares a otros de otras obras del autor

5 comentarios:

  1. No me leí el libro, pero aprovecho para hacerte una consulta, ¿no hay manera e suscribirse al blog?.

    Saludos.

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  2. cicatricesdelamente12 de abril de 2013, 17:39

    Pues si se refiere a la suscripcion de wordpress... ¿No le sale la barrita de Wordpress arriba cuando entra en la pagina? Creo que si porque hay gente suscrita.

    Si se refiere a suscripcion por RSS (el feed de toda la vida), si hace scroll vera que hay una serie de iconos que no se mueven en la pantalla. El primero es el de feed, no tiene mas que copiarlo y pegarlo en el programa que use habitualmente como lector RSS.

    Un saludo y cuidese

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  3. No me sale la barrita no, es lo que buscaba precisamente, lo del RSS lo he hecho, pero de momento solo tengo gogle y me pone que acaba el servicio en noviembre, en fin, probaremos otro día a ver con otro sistema.

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  4. A mi tampoco me sale........En cuanto al libro, pues me ha intrigado, lo voy a buscar.....Cuidate

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  5. cicatricesdelamente1 de mayo de 2013, 12:10

    Si quiere un libro de este autor bastante mas llamativo, le recomiendo Nueva York, que ademas ahora mismo lo puede encontrar en una edición de bolsillo muy bonita y económica.

    Un saludo y nos leemos

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