lunes, 28 de octubre de 2013

El Circo de la Noche - Erin Morgenstern

¿Existe la magia? Probablemente de niños hubiésemos afirmado rotundamente que si, pero una vez ya crecidos… dejamos de creer. Suerte que, gracias a algunos libros, aunque no lleguemos a creer en ella, si que consiguen meternos en una historia en la que llegamos a pensar que ojala existiese. Un ejemplo de ello es “El circo de la noche”.

Celia y Marco, una historia de amor imposible

El circo llega sin avisar. No viene precedido de ningún anuncio, no se cuelga cartel alguno en los postes o vallas publicitarias del centro ni tampoco aparecen notas ni menciones en los periódicos locales. Sencillamente, está ahí, en un sitio en el que ayer no había nada. Abre sólo de noche y no es un circo cualquiera…

Le Cirque des Rêves, pues ése es su nombre, es en realidad el escenario de una feroz competición: un terrible duelo entre dos jóvenes magos, Celia y Marco, entrenados desde pequeños para este propósito; un desafío que sus entrenadores llevan preparando desde hace años. Lo que no saben, y pronto descubrirán, es que éste es un juego mortal en el que sólo puede haber un vencedor. Un precio muy alto para dos jóvenes que acaban de descubrir el amor, un amor mágico y profundo que ilumina todo lo que tocan.

Siempre he tenido una fuerte predilección por los magos: sus películas y libros me apasionan como ningunos otros. Por eso, y después de leer mucho y bueno de “El circo de la noche”, me he atrevido a darle una oportunidad, descubriendo un libro muy distinto a lo que esperaba.

Si bien debo decir que en un principio me mostré algo reticente con el contenido del segundo párrafo de la reseña, la verdad que el primero de la misma, sumado a las valoraciones de otros bloggers me hizo decidirme.

Y es que parece que vaya a ser la típica historia edulcorada de amor imposible entre dos jóvenes y que pocas veces te acabas de creer. Pero aquí si te la crees. El magnetismo que hay entre Celia y Marco en aquellos pasajes en los que están juntos es impresionante.

A partir de ahí, la autora no prefiere abusar de ellos. Dichos pasajes se pueden contar con los dedos de una mano y media, dejando que el amor crezca desde la distancia y la separación. Y muchos diréis, pues vaya ponzoña, si los dos protagonistas principales están separados la mitad del libro. Pues no. Le viene perfecto a la historia el que sea así.

El circo es el protagonista

Porque realmente el único protagonista, a pesar de lo que parezca por la sinopsis es el circo. Un circo creado única y exclusivamente para albergar la competición entre estos dos jóvenes ilusionistas (el concepto mago creo que habría que dejarlo de lago), y que de por si tiene vida propia.

La decisión de construirlo y de ambientarlo, es sin lugar a dudas, la mejor parte del libro. Como una serie de personajes a cada cual más particular deciden montar este negocio aparentemente con tintes más “filantrópicos” que capitalistas.

Y una vez puesto en pie, la magia que desprende el recorrer de la mano de algún personaje sus carpas. El recurso de no presentarlas todas desde un principio, sino ir descubriéndolas poco a poco por las páginas del libro aseguran momentos mágicos a lo largo del mismo.

Para crear este personaje que ni habla, ni siente y ni padece, también es de suma importancia las descripciones de su ambientación, sobre todo la visual, que aumenta la magia que desprende. Seguro que después de leerlo pensáis como yo, que si algún día se hace la película, Tim Burton debería ser el elegido para dirigirla.

A partir de este personaje central, historia de pequeñas historias: la creación del circo, la construcción del reloj que lo corona, las audiciones para componer la plantilla de artistas… Todas estas pequeñas historias desprenden una gran originalidad, y consiguen que nos encariñemos de los personajes que en ellas participan.

Mil y un personajes accesorios

Y es que, una vez identificado el protagonista de la historia, y colocando a Celia y Marco como secundarios, hay que poner al mismo nivel a muchos más personajes que se nos presentan a lo largo del libro.

De especial importancia la historia de Bailey, a la cual a partir de determinado momento se suman Poppet y Widget. Una historia que se va intercalando con la línea temporal del libro, y que a veces resulta algo liosa no bien por los personajes y sus peripecias, sino por sentirte un poco desubicado temporalmente.

También a destacar el porqué de la historia, llevada a cabo por dos personajes increíbles también, como son Prospero el encantador y el hombre del traje gris. Unos personajes bien elaborados y que tendrán diversas apariciones a lo largo del libro.

Isobel, Friedrick Herr Thiessen, Tsukiko, Tara y Lainie Burgess… Asi podría pasarme un buen rato, solo enumerando grandes personajes, con una personalidad muy marcada desde su primera aparición y que ayudan a que todo lo que rodea el circo nos parezca un poquito más mágico si cabe.

Derrochando magia por todos los costados

Como bien habréis denotado por mis palabras, el libro me ha entusiasmado, pero hay que reconocer objetivamente que tiene pequeños errores, como el ya comentado de la posible pérdida por saltos temporales, u otros como que no sorprende tanto en sus últimos capítulos y que el final, en mi opinión, está un poco cogido con pinzas.

Pero como ya sabéis los que más leéis esta bitácora, valoro ante todo la experiencia de leer el libro. Y la experiencia es muy gratificante. El libro es un dechado de magia, donde un circo es el protagonista, una historia de amor imposible entre dos personajes con gran carisma, y numerosas historias accesoria que te mantendrán atado hasta la última página.

Un libro muy original y que quien busque una historia fantástica que se aleja mucho de los cánones que se están instalando últimamente en el género.

Lo mejor
  • La magia que rodea todo.
  • Las pequeñas historias que lo componen y sus personajes.
  • Es uno de esos libros que atrapa.
Lo peor
  • Pequeños detalles que no lo convierten en una obra maestra.

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