lunes, 21 de octubre de 2013

Spec Ops: The Line

Muchas han sido las películas que a lo largo de la historia han intentado relatar los horrores de la guerra. Ejemplos como “Apocalypse Now”, “La Chaqueta Metálica” o la más reciente “Jarhead” demuestran con crudeza lo que se esconde detrás de ellas, y solo por defender los intereses de unos pocos. Sin embargo, en el mundo del videojuego, no se suele apostar por esta visión de la guerra salvo en contadas excepciones. “Spec Ops: The Line” es una de ellas.


Cataclismo en Dubai

Una serie de devastadoras tormentas de arena se han ido sucediendo en Dubai desde hace unos seis meses. Todos los habitantes acaudalados de la ciudad han podido ser evacuados, dejando a otros miles tras ellos.

Un dudoso héroe de guerra americano llamado John Konrad, intentando lavar su nombre, viajó a la ciudad para ayudar a la evacuación de aquellos ciudadanos que han tenido que quedarse a la fuerza en la ciudad.

Después de seis meses, una transmisión de Konrad informando de las numerosas muertes es interceptada por los Estados Unidos, que decide mandar a un pequeño escuadrón de soldados para averiguar dónde está el soldado y sacarlo de allí.

Los que hayáis visto “Apocalypse Now” de Francis Ford Coppola veréis que argumentalmente las similitudes con el videojuego sobre el que hoy vamos a hablar: la meta final es encontrar a una persona, aunque con intenciones distintas para el en sendos casos.

Nada más lejos de la realidad, el juego podría ser una adaptación libre de la película, ya que los paralelismos que se van a observar en la historia con respecto a la misma van a ser constantes, y no me detendré en exceso en dichos detalles para no espoilear por completo el argumento del juego.

Y es que la mayor baza con la que juega es su historia: intentando escaparse de la típica visión de la guerra que ofrecen juegos como “Call Of Duty” (exceptuando los recientes “Black Ops”) en la que se ensalza la perspectiva de conseguir gloria u honor, en “Spec Ops: The Line” se resalta como la guerra es algo horrible.

Decisiones bien empleadas

Para ello, hace un fenomenal uso de las decisiones. En determinados puntos, el jugador se verá en una encrucijada en la que deberá tomar partido en una dirección u otra a la hora de abordar una situación. Y las repercusiones son lo que llega a afectarnos.

Porque este juego es crudo. Crudo si dejamos de lado que vamos a matar a miles de personas durante el camino. Pero hay que darle merito, porque con determinadas decisiones, personalmente, y viendo las repercusiones que han tenido, he llegado a sentirme un tanto culpable.

Estas decisiones influyen en lo que es la evolución de los personajes que controlamos provocando que entre ellos vayan destruyendo el grupo que forman. Las decisiones que tomen les martirizarán una y otra vez, en forma de sueños, de conversaciones…

Sin embargo, y a pesar de existir esta evolución, el juego carga con un gran lastre: los personajes protagonistas tienen menos carisma que una piedra. En ningún momento, salvo a la hora de tomar la decisión y ver sus repercusiones, te sientes identificado con ellos.

Eso sí, a pesar de que los principales sean meros soldados random dentro de la historia, hay que reconocer que hay dos protagonistas que sí que merecen la pena: John Konrad y Dubai.

Si bien del primero no diré nada, la segunda es quizás la protagonista más elaborada del juego. Disfrutaremos al ir conociendo lo que ha ido ocurriendo en esos seis meses de vacío dentro de la ciudad, e incluso podremos interactuar con gracias al uso de la arena.

Buena conjunción gráfica y sonora

Uno de los apartados que más me ha sorprendido del juego es su calidad en los apartados gráfico y sonoro. No porque estos sean de sobresaliente, ya que si los analizamos por separado no lo serian, sino que el uno con el otro casa perfectamente provocando que el jugador sienta que este en medio de un conflicto en Dubai.

Gráficamente, destacar la recreación de Dubai. El juego empieza en las afueras de la ciudad, y poco a poco nos iremos acercando a la misma, ganando en espectacularidad. A lo largo del cielo pasaremos por múltiples ubicaciones de la ciudad, siendo en mi opinión las más espectaculares las vistas que veremos desde un rascacielos.

Además, los modelados de los personajes son bastante buenos, sobre todo los de los personajes que vamos controlando, y los efectos con la arena del desierto están realmente bien logrados.

Y mientras vamos por la ciudad matando a todo lo que se nos cruce, geniales melodías irán acompañándonos en todo momento. El subidón que da el estar matando a gente con “Hush” de Deep Purple es inigualable. Aunque también encontraremos temas de otros grupos conocidos como Alice In Chains, Nine Inch Nails, o el genial título de crédito con “Star Spangled Banner” de Jimi Hendrix.

Así pues, los dos apartados acaban conjugando perfectamente, logrando una sensación de inmersión dentro del juego muy buena, llegándonos a sentir dentro de la guerra que se está librando en una ciudad devastada.

Pasando y pasando niveles

La frase que encabeza este apartado es la que quizás ilustre mejor lo que es “Spec Ops: The Line” en su apartado jugable. Es un third person shooter demasiado genérico, con unas mecánicas demasiado parecidas a todo lo visto hasta ahora, y con tan solo una innovación.

Y es que el uso de la arena está bastante conseguido. Como he escrito anteriormente, las tormentas de arena son constantes, por lo que en las situaciones donde se produzca una, el vagar a ciegas por el escenario hasta encontrar enemigos, o huir de ellos, consigue crear una sensación de desubicación en el jugador.

Por otro lado, la misma arena sirve de arma según que situación. Por ejemplo, si hay una especie de dique lleno de arena, si conseguimos destruirlo, esta ocupara todo el escenario dejando a nuestros enemigos enterrados. Muy divertido, aunque quizás poco explotado.

Además, en mi experiencia, la inteligencia artificial es bastante mala. Sabiendo de la poca duración del juego, lo comencé en difícil, y luego compare con el modo normal. Pues resulta que la diferencia es en que nuestros enemigos tendrán más puntería y las balas nos causaran más daño en el primero que en el segundo.

A estas alturas de la vida no podemos estar así: los mismos movimientos buscando cobertura, los enemigos viniendo a por ti a pecho descubierto cuando están en superioridad y quedándose agazapados cuando están en inferioridad…

Todo demasiado genérico, provocando en el jugador que vaya avanzando por niveles y más niveles tan solo para ver como finaliza la historia, no por lo bien que lo esté pasando con el juego.

Sobrevalorado por la prensa

Mucho y muy bueno había leído de este juego en distintos podcasts que escucho habitualmente, llegando a ser nominado a juego del año dentro de una pequeña selección por algunos de ellos.

En mi opinión, “Spec Ops: The Line” es un TPS demasiado genérico como para estar en ese grupo de juegos selectos, y en el que solo una fenomenal historia te empuja a jugar. Y cuando juegas a un juego únicamente por la historia, sin divertirte… ese juego no puede llegar al sobresaliente.

Lo mejor
  • La historia que encierra.
  • El uso de las decisiones.
  • La recreacion de Dubai.
  • El uso de la arena.
  • Lo bien que pega lo que ves con lo que escuchas.
Lo peor
  • Demasiado generico a nivel jugable.
  • Los personajes de nuestro grupo tienen cero carisma.

1 comentario:

  1. Los parecidos con Apocalipsis es porque ambos (juego y peli) están basados en El corazón de las tinieblas, novela corta de Joseph Conrad. Si te fijas, el juego hace un guiño directo al juego con el nombre de a quien buscan (Jonh Konrad)

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