lunes, 11 de noviembre de 2013

Brújulas Que Buscan Sonrisas Perdidas - Albert Espinosa

Albert Espinosa es un autor cuanto menos peculiar: gracias a sus vivencias, tiene una habilidad para transmitir mediante su pluma que ya querrían muchos autores, y un estilo propio que lo hace reconocible en tan solo unos párrafos. Después de “Si Tú Me Dices Ven Lo Dejo Todo… Pero Dime Ven”, retorna a nuestras librerías con “Brújulas Que Buscan Sonrisas Perdidas”.


Por los cerros de Úbeda

Ekaitz es un hombre que no está pasando el mejor momento de su vida: después de la trágica muerte de su mujer en accidente de tráfico, tiene que adaptarse a una nueva vida en la que el cuidado de sus gemelas es su máxima prioridad.

Pero un día recibe una llamada en la que le informan que su padre, un hombre con el que desde hace unos años no tiene contacto alguno, tiene los días contados ya que el alzhéimer le está comiendo por dentro.

Este suceso le hará transportarse de nuevo a su infancia, y a recordar los momentos más traumáticos de la misma, e intentar entender el porqué de algunas decisiones de su padre en aquellos duros momentos.

Si leéis esta especie de resumen, y comparado con el que podéis leer en la contraportada del libro o en cualquier página web, creeréis que estoy haciendo spoilers. Nada más lejos de la realidad, esto lo descubriremos en apenas unos pocos párrafos, y para mi es imposible o copiar una sinopsis o intentar imitar a Espinosa.

Aquí una vez más encontramos un ejercicio inigualable dentro de su estilo, una narración de una historia en primera persona, un libro que en algunos momentos puede ser tildado de autoayuda, ya que son innumerables los extractos típicos de un libro de este género.

Nada más lejos de la realidad, ya que el autor lo único que hace es reflexionar usando a sus personajes y sus vivencias como vehículo, utilizando un estilo que se acerca más a lo poético que a la prosa convencional, ya que el ritmo con el que hila las historias tiene una musicalidad más propia de la poesía.

Pros: que nos perderemos en maravillosas reflexiones que nos harán pensar sobre determinadas circunstancias de la vida. Contras: que no te guste desviarte en exceso de la trama principal del libro. Como bien he titulado esta sección, más de una vez nos veremos vagando por los cerros de Úbeda.

Pero viendo cómo consigue cerrar el libro, el hecho de vagar por los cerros más conocidos del refranero español se antoja completamente necesario a posteriori, quedando un producto redondo en todos los aspectos.

Espinosa no es un autor para todo tipo de públicos, y esto hay tenerlo presente desde la primera palabra del primer párrafo de la primera página. Si bien encuentro que este libro es uno de sus más accesibles, sigue siendo un autor duro para lectores más convencionales.

Personajes dibujados con vivencias

Este estilo peculiar, en el que las reflexiones de nuestro protagonista son abundantes, tiene un efecto positivo a la hora de construir los demás personajes del libro. Con dos o tres vivencias o anécdotas es más fácil hacernos la idea de cómo es un personaje que acompañándolo muchas páginas para ver como actúa.

Como ejemplo más claro de esto tenemos a Voy, el ayudante del padre en su anterior trabajo. Solo con el nombre ya denota muchas cosas, pero después de unos cuantos párrafos podríamos decir que conocemos de toda la vida a este personaje tan entrañable.

Y cuanto más vivencias y reflexiones hace nuestro protagonista de otros personajes del libro, más nos encariñaremos de ellos. El retrato que consigue hacer de su madre es tan entrañable, que en ciertos momentos nos la imaginaremos más como un ser celestial que como una persona de carne y hueso.

Es a partir de este personaje con el que el libro empieza a coger sentido, donde toda la problemática del mismo se ve englobada, y donde reside el problema principal de nuestro protagonista y de todo lo que le rodea.

Además, el retrato que consigue realizar de una enfermedad tan dura como el alzhéimer es sencillamente genial, llegando el lector a comprender la desesperación que debe suponer tanto para el enfermo como para su entorno el tener que convivir con esta patología.

Excepcional para probar a Albert Espinosa

Una vez más, este autor ha logrado emocionarme. Con una historia mucho más íntima y con muchos más recovecos que la que nos mostraba en su anterior obra, ofreciéndonos un producto redondo y que seguro que ha encantado a todos sus lectores habituales.

“Brújulas Que Buscan Sonrisas Perdidas” no es un libro para todo lector, pero Albert Espinosa sí que es un autor al que todo lector debiera darle una oportunidad. Si aún no te has acercado a la obra de este particular autor, este es el libro ideal para hacerlo. Es un autor que todo el mundo debería probar, ya que si conectas con su estilo, te proporcionará grandes y memorables momentos.

Lo mejor
  • Personajes construidos con mimo y esmero, y de una forma peculiar…
  • …Sobre todo la madre de Ekaitz.
  • Vuelve a emocionar.
  • Historia muy bien cerrada…
Lo peor
  • … Pero con la que te quedas con ganas de más.
  • No es accesible para todo lector por el estilo del autor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario